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“el delfín de los vientos...”



el delfín de los vientos te pierde en su mar
asida por la brisa y por tu pelo
culebreando entre los sargazos
que conducen hacia la fronda de glaucos
donde moran criaturas fabulosas
salidas de los cuentos y leyendas
que marineros llenos de tierra dicen
para conjurar tanta agua salada
corriéndoles por el pecho

el océano es ahora el hombre tritón que te abraza
y te acuna hasta mojarte el alma por dentro

(30/09/04)

A. P.

Imagen: pintura al pastel, Liliana Muente

“desplegar el manto de las explicaciones...”




Hubiera querido explicarte
contarte cómo se sentía todo aquí adentro
desplegar el manto de las explicaciones
las teorías y los teoremas que aplicarse pudieran
hubiera querido mostrarte cómo
decirte cuánto
subrepticiamente acariciarte de nuevo
para que entendieras

hubiera querido hacerte saber
que todos esos pájaros cantaban mi desdicha
que cada nube arrastraba un poco más mi pena
que de cada rincón del cielo caía siempre una
lluvia espesa
hubiera querido explicarte
contarte cómo era todo eso que abrazabas
y que ahora no sabe cómo
ni cuándo
ni para qué tantas explicaciones inútiles

23/10/14

A. P.

“subterráneo y barcino...”





Si hubiera alguna ventana por la que asomarme
y no ver ya la mueca de la agonía o el desconcierto de las médulas

Si hubiera alguna ventana por la que pudiera ver
algo que ya no se parezca a esta danzante monotonía

Si hubiera alguna ventana que me dejara libre
y me devolviera a la violenta frescura de tu río
subterráneo y barcino

09/10/14

A. P.

Imagen: Liliana Muente

“lo que tañe su inaudible tambor...”





lo que palpita
lo que en los sueños se desliza con el paso furtivo de las panteras

lo que nos roza con alas finísimas
de transparencia fantasmal
lo que nos abruma con sus ramajes
con la fronda desmelenada de las horas
lo que inquiere desde el fondo de los abismos
lo que resplandece justo cuando bajamos los párpados

para mirar otra cosa
lo que tañe su inaudible tambor
vibrátil en su pasión terrena
y refulge con la satinada violencia del diamante

todo eso se esconde detrás de un rostro
que ahora se volvió horror y vacío
en manos de este adiós

02/10/14

A. P.

Imagen: Liliana Muente

“su rehén más bella…”



si me saco la máscara
¿qué quedará por debajo
exactamente donde la piel
se fundió con la sombra y el olor del cuero reseco
allí donde ni toda la potencia de la luz
podría alcanzar para atisbar algo?

si me saco la máscara
el viento del olvido
volverá a reinar
y seré
su rehén más bella

(07/04/14)

A. P.

Imagen: Liliana Muente

“nos atraen los pasadizos…”



nos gobiernan las similitudes y parecidas esperanzas
nos atraen los pasadizos
los puentes
las intersecciones
los corredores y pasillos
las ventanas enfrentadas
el frío enfilamiento
el juego acromático de luces
la velada desaparición de algunas sombras

y la intrepidez de aullar en silencio

(04/03/04)

A. P.

Imagen: Liliana Muente

“sobrevivo forjando mitos…”



sobrevivo forjando mitos
que glorifican tu imagen
desmienten todo dolor
purifican a un dios
cuya carne necesito

sobrevivo forjando mitos
que nunca serán develados
que siempre volverán
a hundirme en el mar
a fabricarme un panteón
sin otro habitante
que mi destino

(04/09/03)

A. P.

Imagen: Liliana Muente

“morirse no sé lo que es…”



morirse no sé lo que es
pero debe parecerse a esos momentos
en que la detención brusca del movimiento
revela los secretos engranajes
-gastados, cansinos, negros-
que mueven las usinas del tedio

no sé lo que es morirse
pero se debe parecer
al abrupto corte
que nos deja el canal de parto
bajo la piel

morirse no sé lo que es
debe ser
-conjeturo-
no saber pronunciar ya
ningún nombre

(21/04/09)

A. P.

Imagen: Liliana Muente

Sobre una propuesta del blog Entre lilas y amapolas olvidado

“hay un tesoro aún mayor…”



es un bonsai
una miniatura de la isla del Tesoro
Jim la recorre astuto y sigiloso
sabe que es un héroe
pero tan minúsculo
como el propio islote

y Jim mira hacia el cielo
y descubre que en ese vasto cofre
hay un tesoro aún mayor
una reliquia que ningún Silver
ni Pew ni Perro-Negro
ni siquiera Israel Hands
podrán jamás alcanzar

allí el Jolly-Roger
nunca ondeará
y la Hispaniola se mecerá
en paciente escolta
no habrá insurrectos
ni vivos muertos

y el mar también lo contempla
y se felicita de estar por debajo
de ser cómplice y testigo
de apañar tanta revuelta

pero Jim se pregunta
¿quién podrá mirar,
quién descubrirá
ese tesoro desde arriba?

(25/03/04)

A. P.

Imagen: Liliana Muente

Inspiración evidente: La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson.

“ser como Jano el bifronte…”




















ser como Jano el bifronte
y mirar hacia adelante y hacia atrás
perderse quizás el presente
pero atrapar lo pasado en una mano
y con la otra arañar lo porvenir

pero ser como Jano para zanjar
la lucha interior que me obsede
y me hace vibrar
darme vuelta hacia uno y otro lado:

no te amo
te vuelvo a amar

(09/10/07)

A. P.

Imagen: Liliana Muente (acrílico)



“cuando se descorrieron los cerrojos…”



Lo que se podría decir, si el cerrojo se descorriera, tal vez no sea tan importante como lo hace presuponer la existencia misma del impedimento. Los ojos tal vez saldrían de su encierro y dirían acaso más; las cejas dejarían de ser paréntesis horizontales, las pestañas valdrían su peso en oro, y el pómulo abriría también las manecillas de su reloj. Lo que se podría decir, si se pudiera descorrer el cerrojo, si el impedimento desapareciera, tal vez no sería tan importante como lo que se podría pensar o, en todo caso, atisbar por entre la copa de los árboles y el fulgor de las ciudades. Lo que se podría decir es más o menos lo mismo que se dice siempre: sólo los impedimentos cambian, sólo los paisajes mutan su color, sólo quien se llama Dios sabe que lo dicho no es más que lo que se pudo decir cuando se descorrieron los cerrojos: sed o agua, hola, ay.

(11/03/06)

A. P.

Imagen: Liliana Muente


“hay laberintos laboriosos…”








se izan en sinuosos rumbos
como brazos que no alcanzaran su presa
cazadores furtivos de un anhelo

inundan con sus lágrimas secas
la superficie que siento pero no veo
la que se quejará sedienta si la piso

me recuerdan que hay laberintos laboriosos
que se elevan desde las raíces hasta el cielo
Dédalos cuyas alas se sueldan con cada latido

(01/01/04)

A. P.

Imagen: Liliana Muente


Poeta (y seleccionadora de imágenes)

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